QUE HACER

Aquí te dejamos un breve video donde puedes descubrir qué hacer durante tu estancia en Almuñécar – La Herradura. Sin duda mucho por hacer, por ver y disfrutar con familia y con amigos. Conocerás lugares sorprendentes, nuestra exquisita gastronomía, cultura e historia y si te gusta el deporte al aire libre… bienvenido a nuestro Paraíso.

En este enlace puedes saber un poco más sobre Almuñécar y La Herradura:

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HISTORIA

La historia de Almuñécar se inicia en el año 1500 a. C, con la presencia de la cultura argárica de la Edad de Bronce. Con el paso del tiempo, el municipio ha sido un enclave codiciado por numerosos colonizadores desde los albores de la historia.

A finales del siglo IX, los fenicios colonizaron el territorio denominándolo Ex. Más tarde, en el siglo III a. C, los romanos denominaron a la floreciente ciudad Sexi Firmum Iulium, la cual exportaba a todo el imperio salazones de pescado y el preciado garum (pasta realizada con vísceras de pescado).

De su pasado fenicio-púnico dan fe la Necrópolis Laurita y la de Puente de Noy, mientras que de la época romana se conservan monumentos como el imponente Acueducto, los Columbarios de La Torre del Monje y La Albina, la Factoría de Salazones y la Cueva de Siete Palacios. Además, los árabes han dejado en la localidad una huella imposible de borrar, como es el nombre actual del municipio, que proviene de la denominación árabe Al-Munekab (fortaleza en la colina). Entre las estrechas e intrincadas calles del casco histórico, aún puede respirarse la esencia de la Almuñécar andalusí, cuyos pobladores fueron testigos del desembarco de Abderramán I, fundador del Emirato Omeya en el año 755. Las torres vigía que jalonan el litoral sexitano y el Castillo de San Miguel que corona la población son herencia de los casi ochocientos años de presencia musulmana en la zona.

Por último, los cristianos edificaron la Iglesia de la Encarnación y el Pilar de la Calle Real. A mediados del siglo XIX se construyó el Palacete de La Najarra y más recientemente las esculturas que embellecen la población, entre otras, el Monumento a Abderramán I, el Monumento a los Fenicios o la Puerta de Almuñécar en honor a Blas Infante.